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Briana Tillman, Colorado Springs, Colorado, EE UU

Foto: Shutterstock/Leonid and Anna Dedukh

Traducido por Amaranta Avendaño, Buenos Aires, Argentina

Las complejas adaptaciones de la leche humana son asombrosas. La leche materna experimenta cambios bioquímicos durante una toma; la consistencia se manifiesta visualmente durante el transcurso de una sesión de extracción desde la primera leche acuosa hasta la leche final más cremosa. La leche humana también tiene la capacidad de satisfacer las necesidades nutricionales cambiantes de un niño según su edad. Los porcentajes de grasa y niveles de proteínas cambian con el tiempo para satisfacer el aumento en la demanda de energía de los bebés que comienzan a desplazarse. (1) Si estos cambios en la leche humana no le impresionan, investigaciones recientes sugieren que su composición también cambia en sincronía con los ritmos circadianos de las madres1, dando a los bebés amamantados ventaja en el desarrollo neurológico y el patrón de sueño.

Las soñolientas madres lactantes podrían sorprenderse por los informes que dicen que los bebés amamantados duermen, en promedio, 45 minutos más por noche y experimentan menos cólicos que sus pares alimentados con leche de fórmula. (2) Las variables que afectan el sueño infantil son notoriamente difíciles de medir en forma aislada, pero en años recientes, algunos científicos han comenzado a considerar la bioquímica de la leche materna como una fuente potencial de “crononutrición”2. Hallazgos interesantes comprenden varias sustancias que varían de acuerdo con los ritmos circadianos de la madre, incluyendo algunos aminoácidos, melatonina, oligoelementos e incluso algunos nucleótidos—los bloques de construcción en muchos procesos biológicos importantes.

En 2008, investigadores españoles tomaron, cada tres horas, muestras de leche materna de 77 mujeres y midieron los niveles de 16 aminoácidos (3). De estos, se identificaron cuatro aminoácidos precursores de actividad neurotransmisora (aminoácidos de “vigilia”) cuyos picos se encontraron durante el día y sus niveles más bajos por la noche. En contraste, el triptófano, un precursor de la melatonina, tristemente célebre por causar somnolencia, tiene picos durante la noche. Aunque estos aminoácidos indicadores de ritmo circadiano no están presentes durante la fase de calostro (con la excepción del triptófano), parecen ayudar a informar al desarrollo neurológico del recién nacido durante los períodos de transición y de leche madura.

Otro estudio español confirmó el ritmo circadiano del triptófano en la leche humana llevando la investigación a fondo, estudiando los niveles de un metabolito (producto de descomposición) de la melatonina extraído de la orina en pañales de bebés amamantados. (4) El estudio del pañal valió la pena; no solo el metabolito de la melatonina mostraba ritmos circadianos claros en los bebés amamantados, sino que su ritmo también estaba relacionado con los niveles de triptófano en las madres. Los gráficos son sorprendentes en su sincronicidad, con los niveles de los bebés mostrando un ligero retraso para permitir la formación y metabolismo de la melatonina antes de que su metabolito fuera excretado.

Los precursores importantes de la melatonina siguen ritmos circadianos en la leche materna, pero la hormona en sí también está presente y aumenta durante los períodos de oscuridad. (5) Esto es especialmente importante durante las primeras semanas de vida, cuando los bebés todavía no están elaborando su propio suministro de melatonina. Dado que la hormona tiene un papel hipnótico y también relaja los músculos gastrointestinales, la melatonina de la leche materna podría ser un factor importante en el desarrollo neurológico temprano de los ciclos de sueño/vigilia, así como en la disminución de la incidencia de los cólicos.

Los científicos han encontrado otras sustancias en la leche materna que siguen ritmos circadianos, pero sus funciones o causas permanecen poco claras. El hierro, por ejemplo, alcanza su pico al mediodía, la vitamina E tiene picos a las 6 pm (6), y el magnesio y el zinc están en su nivel más alto en la mañana. (7) El sodio y el potasio también siguen variaciones predecibles en la leche materna durante el día (8), pero ni el mecanismo o el posible impacto de estos cambios ha sido entendido. El contenido de grasa muestra cambios significativos durante la noche (9); esto puede, sin embargo, estar relacionado con cambios en la frecuencia de la alimentación más que con los ritmos circadianos llevados a un nivel celular. (10) En resumen, los investigadores están comenzando a descubrir las numerosas y nuevas implicaciones de la variación día/noche en la leche materna.

Para las madres que amamantan y las Líderes de la Liga de La Leche hay dos mensajes claros:

  1. No se puede comparar la leche de fórmula con la leche humana.

La singularidad de la leche materna individualmente adaptada para el desarrollo neurológico y biológico normal sigue siendo indiscutible por cualquier empresa de leche de fórmula en el mundo. La leche de fórmula no incluye ni melatonina ni otros componentes crononutritivos importantes y ninguna fórmula ha logrado contener aún osciladores circadianos en su composición.

  1. La leche materna afecta los patrones de sueño del bebé.

El etiquetado de la leche extraída con la hora del día de colecta puede ser útil para mantener la valiosa conexión entre los componentes de la leche materna y el sueño del bebé, incluso cuando la madre tiene que ausentarse.

A medida que los científicos continúan explorando la composición bioquímica de la leche humana, podemos encontrar nuevas claves para develar los secretos de la crononutrición, el desarrollo neurológico y la actividad hormonal. Hasta entonces, seguir apoyando a las madres lactantes mejora la salud de las generaciones futuras de muchas maneras, algunas de las cuales apenas estamos empezando a entender.


1Un ritmo circadiano puede relacionarse con un reloj interno del cuerpo que controla los patrones de sueño y alimentación a lo largo de 24 horas.
2La Crononutrición es un plan de alimentación desarrollado por un nutricionista francés que enfatiza el consumo de ciertos nutrientes en diferentes momentos del día.

  1. Riordan,J. and Wambach, K.  Breastfeeding and Human Lactation. Boston, MA: Jones and Bartlett Publishers, 2010; 120-128.
  2. Engler, C. et al. Breastfeeding may improve nocturnal sleep and reduce infantile colic: potential role of breast milk melatonin. European Journal of Pediatrics2012; 171(4):720-32.
  3. Sanchez, C. et al. Evolution of the circadian profile of human milk amino acids during breastfeeding. Journal of Applied Biomedicine2013; 11(2):59-70.
  4. Cubero, J. et al. The circadian rhythm of tryptophan in breast milk affects the rhythms of 6-sulfatoxymelatonin and sleep in newborns. Neuro Endocrinology Letters2005; 26(6):657-61.
  5. Engler, 730.
  6. Barkova, E.N. et al. Diurnal variations in qualitative composition of breast milk in women with iron deficiency. Bulletin of Experimental Biology and Medicine2005; 140(4):394-6.
  7. Karra, M.V. and Kirksey, A. Variation in zinc, calcium, and magnesium concentrations of human milk within a 24-hour period from 1 to 6 months of lactation. Journal of Pediatric Gastroenterology and Nutrition1988; 7:100-106.
  8. Keenan, B.S. et al. Diurnal and longitudinal variations in human milk sodium and potassium: Implication for nutrition and physiology. American Journal of Clinical Nutrition; Mar 1982; 35(3):527-34.
  9. Lubetzky, R. et al. Circadian variations in fat content of expressed breast milk from mothers of preterm infants. Journal of the American College of Nutrition2006; 25(2):151-4.
  10. Daly, S.E. et al. Degree of breast emptying explains changes in the fat content, but not fatty acid composition, of human milk. Experimental Physiology1993; 78: 741-755.

Briana TillmanBriana Tillman se convirtió en Líder de LLL en 2008 y comenzó el primer Grupo de la Liga de La Leche en la península coreana. Desde entonces ha trabajado como Líder en Alemania, su Grupo actual está en Colorado Springs, Colorado EE UU. Briana se convirtió en Consultora Internacional de Lactancia Materna (IBCLC) en 2014 y planea comenzar la escuela de medicina a finales de este año. Briana tiene tres hijos de nueve, siete y cuatro años.

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