Mary Francell, Georgia, EE. UU.

Imagen cortesía de Kathryn O´Donnell

Traducido por Amaranta Avendaño, Buenos Aires, Argentina.

La Breastfeeding and Parenting Conference, de LLL Georgia, EE. UU., simultánea con el Healthcare Provider Seminar y el Leader Enrichment Workshop tuvieron lugar del 6 al 8 de noviembre de 2015, en el hermoso Jekyll Island Club sobre la costa de Georgia. Mientras los padres disfrutaban de la preciosa arquitectura, los niños en la conferencia estaban mucho más interesados en jugar entre los enormes robles cubiertos de barba española esparcidos por toda la propiedad, o visitando la playa para salpicarse en las olas.

Ponente destacado: James McKenna, PhD

Tuvimos la suerte de dar la bienvenida al Dr. James McKenna, experto en sueño infantil y profesor en el Departamento de Antropología de la Universidad de Notre Dame, donde dirige el Laboratorio de Sueño Materno-Infantil (Mother-Baby Behavioral Sleep Laboratory). Él es el autor de más de 140 artículos científicos, así como del libro Sleeping with Your  Baby: A Parent’s Guide to Co-sleeping. El Dr. McKenna ofreció tres charlas: “Origins of Humankind’s Most Successful Sleeping and Feeding Arrangement”, “Breastsleeping, A New Concept” (“Lacto-descanso, un nuevo concepto”) y “Helping and Supporting Stakeholders…Mother, Fathers and Babies: What to Say?”.

El Dr. McKenna enfatiza que hasta la historia reciente (en las sociedades industrializadas occidentales), “…nunca ningún niño humano (primate) ancestral o moderno había dormido separado de su cuidador…” Los niños humanos son buscadores de contacto por una serie de razones basadas en su evolución. Cuando nuestros antepasados pasaron de andar en cuatro patas a caminar sobre dos piernas (bipedalismo), las aberturas pélvicas se hicieron más pequeñas para alojar esta innovación. Los seres humanos evolucionaron hasta tener el cerebro más grande que cualquier primate, así que con este cambio, los bebés necesitaban nacer “antes”—debido, en parte, a la necesidad de encajar a través del canal de parto y también por la incapacidad de la placenta para sostener ese enorme crecimiento cerebral. El resultado es que los humanos recién nacidos, son por mucho, más indefensos al nacer que cualquier animal y requieren nutrición y cuidado constante durante los primeros meses de vida.

Más evidencia de esto proviene de la propia leche materna. Las especies animales de anidación o de escondite (aquellos animales que ocultan a sus crías en lugares camuflados) tienen leche rica en grasas y proteínas y baja en carbohidratos, lo que permite a la madre dejar a sus crías durante largos períodos de tiempo. La leche de las especies de contacto/transporte/colecho es de composición opuesta, requiriendo sesiones de alimentación muy frecuentes. Además, el contacto constante requiere que los bebés sean atractivos para sus cuidadores, ¡los bebés son lindos por una razón! Grandes ojos, mejillas rechonchas, piel suave y balbuceos que atraen a los padres emocionalmente y los convencen de invertir tiempo y energía en la crianza de los hijos.

Lacto-descanso

En el número actual de Acta Paediatrica, 1 el Dr. McKenna y el Dr. Lee Gettler proponen el concepto de lacto-descanso, porque;

ni el sueño normal del niño sano, ni la lactancia óptima del humano normal, se entienden independientemente uno del otro.

El lacto-descanso se refiere a una madre lactante sobria, durmiendo con su bebé en la misma superficie en ausencia de todos los factores de riesgo. En su investigación el Dr. McKenna ha descubierto que las díadas de lacto-descanso sincronizan sus ciclos de respiración y sueño de modo que el bebé se prende al pecho y la madre ajusta los cobertores, besa la cabeza del bebé, etc., sin despertar completamente. Los bebés que duermen al seno también mantienen temperaturas corporales más altas y amamantan el doble o el triple de veces durante la noche en comparación con los niños que duermen en solitario. Tanto el incremento de los despertares nocturnos como el amamantamiento, protegen contra el Síndrome de muerte súbita del lactante (Sudden Infant Death Syndrome-SIDS).

Las campañas de salud pública promueven el dormir en solitario

En los EE. UU., la American Academy of Pediatrics (AAP) recomienda que los bebés duerman en la misma habitación que sus padres, pero sin compartir la cama. Las campañas de salud pública normalmente promueven el sueño en solitario en un moisés (cuna) como la única forma segura de sueño infantil, incluyendo a menudo el lema

Solo. De espaldas. En la cuna-Sin excepciones.

Sin embargo, el Dr. McKenna señala que otros grupos, como la Organización Mundial de la Salud y la Academia de Medicina de la Lactancia, apoyan el colecho cuando este se hace de manera segura. La recomendación de la AAP se basa en datos epidemiológicos in datos de control por factores de riesgo como la alimentación con fórmula, superficies planas y el uso de alcohol y drogas por parte de los padres.

Las tasas de colecho aumentan

Además, los estudios de control de casos (estudios observacionales en los que se comparan casos con un determinado resultado con casos que no tienen el resultado) son difíciles de verificar. La Dra. Helen Ball 2, investigadora del sueño en el Reino Unido, descubrió que los padres a menudo sub reportan que comparten la cama, indicando en cambio el lugar donde piensan que se supone que un bebé duerma (moisés/cuna) o informan dónde empezó la noche, incluso si el bebé fue llevado más tarde a la cama de los padres. Según el Dr. McKenna, otros estudios con controles apropiados han encontrado que compartir la cama es peligroso para los bebés solo en presencia de factores de riesgo y es realmente protector contra el SIDS para bebés de más de tres meses de edad. Debido a que las tasas de colecho están aumentando en EE. UU. a pesar de las advertencias de salud pública, el Dr. McKenna cree que los esfuerzos deben ser reenfocados para decir a los padres cómo hacerlo con seguridad. Los mensajes que simplemente hacen hincapié en “no compartir la cama” pueden aumentar el riesgo cuando conducen a generar padres exhaustos cayendo dormidos con sus bebés en superficies tan inseguras como sofás y sillas.

El lacto-descanso es biológicamente normal

Gran parte del énfasis sobre el sueño infantil en solitario en los EE. UU. se basa en los valores culturales occidentales, incluyendo la independencia temprana, la santidad del lecho marital y los prejuicios morales sobre lo que hace un bebé “bueno”. Cuando un niño que duerme solo es visto como “normal”, un bebé que protesta por el sueño en solitario es considerado un problema que debe ser resuelto. Por otro lado, ver a los lacto-durmientes como biológicamente normales considera a un bebé que se despierta en la noche para amamantar como bien adaptado. El Dr. McKenna hace hincapié en que gran parte de la investigación occidental sobre el sueño es defectuosa porque utiliza un constructo cultural como base y se centra en la consolidación del sueño infantil (es decir, “dormir toda la noche”) a expensas de la lactancia materna—ambos (pocos despertares y la alimentación artificial con fórmula infantil) son factores de riesgo para SIDS. Los millones de años de evolución que han moldeado la biología y los instintos de los padres/infantes también contradicen esta idea cultural occidental.

Según el Dr. McKenna, las campañas estadounidenses “Safe to Sleep” están siendo importadas a otras partes del mundo. Estos mensajes de salud pública, algunos de los cuales igualan el riesgo de practicar el colecho con un bebé en una misma superficie al de ponerlo en la cama con una cuchilla de metal o un palo de amasar (¡de verdad!), son científicamente incorrectos y crean un temor innecesario entre las familias que amamantan. Él cree que estos dictados jerárquicos de las “autoridades” médicas deben ser contrarrestados por un movimiento de “abajo hacia arriba” de padres que afirmen sus derechos de tomar decisiones informadas sobre dónde duermen sus bebés.

El Dr. McKenna anima a los padres a hablar abiertamente sobre su organización para dormir durante la noche, particularmente con sus profesionales de la salud. El lacto-descanso es biológicamente normal y debe tratarse como tal. “Después de todo”, enfatiza el Dr. McKenna, “el cuerpo de la madre es el único entorno al que está adaptado el recién nacido humano”.

Lacto-descanso

Cualquier interesado en el concepto de lacto-descanso del Dr. McKenna es bienvenido de unirse a un nuevo grupo de Facebook llamado Biologically Normal Infant Sleep. Por favor, envíe un correo a mary.frsh@gmail.com  con una frase al respecto de por qué desea unirse al grupo. Para más información, consulte Sweet Sleep: Nighttime and Naptime Strategies for the Breastfeedong Family de La Leche League International, la Infant Sleep Information Source de la Dra. Hellen Ball (https://www.isisonline.org.uk/); y el Mother-Baby Behavioral Sleep Laboratory de la Universidad de Notre Dame (cosleeping.nd.edu).


1 McKenna J J and Gettler LT. There is no such thing as infant sleep, there is no such thing as breastfeeding, there is only breastsleepingActa Paediatrica 10 October 2015; (105)1:17-21.
2 Ball HL, Hooker E, Kelly PJ. Where will baby sleep? Attitudes and practices of new and experienced parents regarding co-sleeping with their newborn infantsAmerican Anthropologist 1999; 101(1):143-151.


Blair PS, Sidebotham P, Pease A, Fleming PJ. Bed-sharing in the absence of hazardous circumstances: is there a risk of Sudden Infant Death Syndrome? An analysis from two case-control studies conducted in the UK. PLoS ONE 2014; 9: e107799.


mary_francellMary Francell and her husband Howard are the parents of three breastfed children, aged 24, 20 and 17. She has been an LLL for over 20 years and is currently Area Professional Liaison for LLL of Georgia, USA and Contributing Editor for Leader Today. An International Board Certified Lactation Consultant, Mary works part-time at a pediatric office and also sees clients on contract with a private lactation practice in Atlanta, Georgia, USA.

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