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Hanny Ghazi, Grupo LLL en español, Francia

LLL cree que la madre y su bebé necesitan estar juntos y a menudo para poder establecer una relación satisfactoria y una adecuada producción de leche. Un bebé siente una intensa necesidad de estar con su madre, para él esta necesidad es tan básica como la comida. Para las mujeres que atraviesan una depresión postparto, estos aspectos básicos de la relación con sus propios hijos pueden ser difíciles. Quisiera compartir un poco de mi propia experiencia al respecto de la depresión postparto y como he logrado poner este aprendizaje en práctica cuando madres en situaciones similares me contactan.

Aunque yo creía en el concepto del vínculo entre la madre y el hijo, y habría dado un millón de dólares por haber vivido así la llegada de mi hijo, me fue muy difícil poner este concepto en práctica inicialmente a pesar de haber amamantado continuamente a mi hijo durante su primer año.

Fueron otras personas quienes lo cambiaron de pañal, lo bañaron, lo arrullaron y jugaron con él casi todo el tiempo casi hasta sus nueve meses. Sí, yo lo amamantaba, pero inconscientemente evitaba pasar mucho tiempo con él porque sufría una depresión.

La culpa que sentía por no ser la madre que había planeado ser era en cierta forma paliada por el hecho de haber logrado amamantarlo exclusivamente, esto a pesar de haber encontrado múltiples dificultades para lograr un buen agarre de seno, reconocer sus signos de hambre, y establecer una buena producción de leche. Con los meses, logré superar estos obstáculos pero aún así no lograba conectarme con mi hijo como yo lo deseaba luego hacía lo mínimo para satisfacer a mi entorno en cuanto a mi rol de madre.

Aún en los momentos que pasábamos juntos los dos solos, yo pasaba el tiempo mirando mi teléfono y revisando mis redes sociales, irónicamente buscaba las publicaciones relacionadas con la lactancia y la crianza con apego. Estaba desesperada por crear un vínculo con mi hijo pero estaba completamente perdida y no sabía cómo hacerlo!

Cuando mi chiquillo tenía aproximadamente nueve meses, me dí cuenta de que tenía que hacer cambios drásticos para poder empoderarme y crear un vínculo con él. Decidí seguir mi instinto de proteger a mi hijo y me convertí en la única persona que se encarga de él. El milagro que yo deseaba ocurrió : me enamoré perdidamente.

Hoy día soy (casi) la madre que soñé ser (porque todas encontramos errores diarios en nuestra manera de criar, cierto?). Terminé mi aplicación para convertirme en monitora LLL y comencé a apoyar madres lactantes por teléfono, email y en encuentros mensuales.

Creo que mi experiencia me convirtió en alguien sensible a los signos de depresión postparto en otras madres. Esto puede ser ventajoso si estoy apoyando una madre lactante que tiene dificultades para crear un vinculo con su bebé. Siempre estaré agradecida por el milagro que salvo la relación con mi hijo : las hormonas de la lactancia y la ayuda de La Leche League.

Hanny-Ghazi and son laughing while playing

Ayudar a las madres en depresión postparto

La primera madre que pude ayudar en situación de depresión postparto llegó a través de una llamada telefónica : una madre en situación extrema de estrés post-traumático después de un parto escalofriante. No había establecido un vínculo con su bebé, de hecho ni siquiera mencionó a su bebé en toda la conversación. Sólo se quejó de la injusticia que había vivido en el hospital materno. Su caso presentaba todos los elementos para una depresión postparto (parto traumático, falta de apoyo y lactancia en problemas como resultado de las subsecuentes intervenciones postparto que necesitaron anestesia general). Esa primera llamada duró aproximadamente una hora en la cual ella habló sin parar y yo no pude ni tomar notas en mi cuaderno de monitora. Sólo pude escuchar y llorar en silencio.

Durante varias semanas hablamos por teléfono regularmente. Escuché pacientemente mientras me contó una y otra vez las mismas cosas. De mi propia experiencia sabía que ella necesitaba contarlas muchas veces para que se hicieran menos duras de soportar y para sanar.

Le ayudé con ideas sin mencionar el hecho que yo había atravesado una situación similar. La frase que más usé fue “Algunas madres pueden encontrar útil _____ (la sugerencia se inserta aquí). Le hablé del hecho que debía alimentarse bien (porque la desnutrición contribuye a la depresión postparto e impide la recuperación), intentar dormir lo más que pudiera (la falta de sueño también es un elemento fundamental que conduce a la depresión postparto), y la motivé a encontrar apoyo a su alrededor. En este caso no había padre y su familia vive en su país de origen así que le sugerí que buscara amigas en Facebook y grupos de discusión donde pudiera obtener su ración diaria de motivación. La apoyé cuando me dijo que le gustaría escribir una carta de reclamo al hospital donde había dado a luz. Discutimos el hecho que es importante hacer algo así ya que expresar sus sentimientos de rabia y frustración le ayudaría a sanar sus heridas, al tiempo que podría ayudar a evitar que otras madres pasen por situaciones similares en el futuro. Hice especial énfasis en la importancia de la lactancia, una y otra vez, como manera de sanar y crear un vínculo con su pequeño.

Un mes más tarde la llamé de nuevo y sonaba completamente diferente. Su voz sobretodo: sonaba más calmada y más feliz. En ocasiones anteriores, cuando su bebé empezaba a gritar ella se ponía a llorar (y no hacía nada para calmarlo). Esta vez su bebé empezó a llorar y ella le habló dulcemente (¿por qué lloras, mi niño?). Me explicó que recién había terminado de mamar así que no podia tener hambre de nuevo. Yo le sugerí desprevenidamente que quizás le había faltado el postre y ella decidió ponerlo al seno de nuevo. Fue muy emocionante para mi escuchar como su voz se hizo aún más suave mientras su bebé mamaba. !La maravillosa oxitocina hacía su trabajo!

Escuchar y hablar

Las monitoras pueden ayudar a las madres que atraviesan una depresión postparto escuchándolas y motivándolas a hablar. También deben motivar a las madres en esta situación a buscar ayuda profesional cuando las cosas no mejoran con el paso del tiempo. Existen organizaciones y grupos de ayuda para madres en situación de depresión postparto. Si es posible, sería conveniente verificar que la organización o el grupo de ayuda al cual se está orientando a la madre, apoye la lactancia materna, pues no siempre es el caso.

Libros útiles

En el camino que he recorrido para sanar de mi depresión postparto, encontré dos libros que recomendaría enormemente:

  1. Thomas, Kim. Birth Trauma. A Guide for You, Your Friends and Family to Coping with Post-Traumatic Stress Disorder Following Birth. Nell James Publishers, 2013 (en inglés solamente). – La madre que atraviesa una depresión postparto necesita ayuda y apoyo, pero su pareja, familia y amigos cercanos lo necesitan también. El libro explica maneras de sobrellevar esta situación y evitar que las cosas empeoren. Un libro de empoderamiento para el círculo de apoyo de la madre.
  2. Kendall-Tackett, Kathleen A. Depression in New Mothers: Causes, Consequences, and Treatment Alternatives. Routledge, 2009 (en inglés solamente). – Kathleen Kendall-Tackett presenta los resultados de diferentes estudios que explican las causas de la depresión postparto, qué puede ocurrir a la madre y al bebé cuando esta no es tratada, y alternativas para ayudar la madre a recuperarse.

Hanny GhaziHanny Ghazi es colombiana y vive hoy día en Francia con su esposo (francés) y su hijo, Emilio, quien cumplirá tres años próximamente. Fue acreditada como monitora LLL en diciembre de 2014 y creó un grupo de apoyo a la lactancia para las madres hispanohablantes en region parisina en mayo de 2015. Hanny es bloguera en www.cafelaleche.fr donde publica textos relacionados con el maternaje a través de la lactancia (en español). La historia completa de su depresión postparto se encuentra en el número de agosto 2014 de la revista Breastfeeding Today.

 

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